Tu perro sigue siendo un cachorro



Los perros a pesar de tener un desarrollo físico rápido, tienen un desarrollo mental (proceso de maduración) más largo. Si bien rodeando el año de edad, muchos ya son sexualmente viables (pueden producir descendencia); no es hasta los tres (3) años que dejan de comportarse de una manera caninamente infantil.



 Sus actividades conductuales, después de este lapso aproximado de tiempo se tornan más maduras y en lo que concierne al adiestramiento, realizan sus actividades de una manera más seria y con menos distractores. Generalmente un lobo menor a tres (3) años no acompañaría a los adultos de su manada a la cacería o de hacerlo ocuparía posiciones como vigía alertando de amenazas pero sin influir mucho en el proceso mismo de cazar; todo esto debido a que el lobo debe  alcanzar la suficiente madures para “no jugar con su comida”, no precipitarse y tomar decisiones coherentes. Así mismo, el perro tiene un comportamiento similar (siendo especies distintas) y si bien una vez cruza los tres (3) años de edad no dejará de jugar, seguramente notarás que ya no lo hace de la manera usual o los lapsos de juego muchas veces los interrumpe de una manera seria y calmada.

Un perro con un par de años sigue siendo un gran cachorro con mucha energía que desahogar y mucha más fuerza, así que todavía lo veraz haciendo gala de una explosividad inigualable y una “locura” que seguramente alegrará el ambiente. Recuerda que cada perro tiene su manera de jugar y los hay sobreactivos y otros que sencillamente prefieren una vida más lenta.

Ningún perro pierde la capacidad de aprendizaje a medida que acumula años, perro viejo sí aprende trucos nuevos solo que de una manera más calmada.